Los artistas llenaron el Teatro Cajamag de ritmo, color y talento en una jornada que reafirmó el folclor como símbolo vivo de la identidad caribeña.
El telón del Teatro Cajamag Pepe Vives Campo se abrió y con él también veinte años de historia cultural. Lo que comenzó como un encuentro artístico terminó convirtiéndose en una verdadera celebración colectiva alrededor de la danza, la tradición y la identidad del Caribe colombiano.
La versión número XX del Encuentro de Grupos Folclóricos del Magdalena se vivió como una gran muestra de talento y preparación, reuniendo a cerca de 300 bailarines en una jornada que llenó de música, color y emoción cada rincón del teatro.
Las graderías estuvieron colmadas por familias samarias que respondieron masivamente a la convocatoria, convirtiendo el evento en una fiesta cultural donde el público no solo observó, sino que vibró con cada presentación.
Una fiesta de ritmos y tradición
Durante la jornada, más de diez agrupaciones provenientes de distintos municipios del Magdalena demostraron meses de preparación artística. Cada puesta en escena evidenció disciplina, trabajo colectivo y un profundo respeto por las raíces culturales del Caribe.
Cumbias tradicionales, ritmos afrocaribeños, danzas campesinas y expresiones folclóricas contemporáneas desfilaron sobre el escenario, mostrando la evolución de la danza sin perder su esencia ancestral.
El público respondió con aplausos constantes y ovaciones que confirmaron lo que se percibía en el ambiente: no era solo un espectáculo, era una celebración de identidad.
Cada agrupación llevó al escenario no solo coreografías, sino historias transmitidas de generación en generación.
Un legado cultural que cumple 20 años
El encuentro nació hace dos décadas como una iniciativa impulsada por el gestor cultural Omar Armenta Saldaña, quien buscaba abrir espacios profesionales para academias y grupos folclóricos que no contaban con escenarios donde mostrar sus procesos artísticos.
Hoy, veinte versiones después, aquella idea se consolidó como uno de los eventos culturales más importantes del Magdalena.
El Teatro Cajamag volvió a convertirse en una casa abierta para la tradición, conectando municipios, generaciones y expresiones culturales diversas bajo un mismo escenario.
Más que un aniversario, la edición número veinte representó la confirmación de un proceso cultural sostenido en el tiempo, donde la danza funciona como herramienta de memoria colectiva y construcción de identidad.
Reconocimiento a los gestores culturales
Como parte del cierre del encuentro, los gestores culturales y directores de cada agrupación participante recibieron un reconocimiento especial por parte de la Oficina de Cultura y Comunicaciones de Cajamag, en un acto simbólico que destacó su compromiso con la preservación del folclor y la formación artística en el departamento.
El reconocimiento exaltó el trabajo silencioso que durante años realizan maestros, coreógrafos y formadores, quienes mantienen vivas las tradiciones culturales a través de nuevas generaciones de bailarines.
El folclor como encuentro de generaciones
Agrupaciones provenientes de Plato, El Retén, Taganga, El Banco, Zona Bananera y distintos sectores de Santa Marta demostraron el alcance regional que ha alcanzado el evento, integrando territorios a través del arte.
Niños, jóvenes y adultos compartieron escenario, evidenciando cómo el folclor continúa formando nuevas generaciones de bailarines y manteniendo vivas las tradiciones del Caribe.
El encuentro dejó claro que la cultura no se preserva únicamente desde la nostalgia, sino desde la práctica constante y el compromiso institucional.
Con una asistencia masiva y una respuesta positiva del público, Cajamag volvió a consolidar un evento que ya se ha institucionalizado dentro de la agenda cultural de Santa Marta.
El Encuentro de Grupos Folclóricos no solo motiva a las agrupaciones a prepararse durante todo el año, sino que les brinda un escenario profesional para mostrar lo mejor de su trabajo artístico.
La acogida del público confirmó que la danza sigue siendo un lenguaje capaz de reunir familias enteras alrededor del arte.


