La música volvió a tomarse el Parque Bolívar: Cajamag reactivó las retretas culturales con su Orquesta Sinfónica
La Caja de Compensación del Magdalena sacó nuevamente la música del teatro a la calle y reunió a samarios y turistas en torno a un concierto sinfónico al aire libre que busca consolidarse como tradición cultural en la ciudad.
El Parque Bolívar volvió a respirar cultura. La música clásica dejó las paredes del Teatro Cajamag y se instaló otra vez bajo el cielo abierto, frente a una ciudad que respondió con atención, aplausos y asombro.
Cajamag reactivó las retretas culturales en el corazón del Centro Histórico, llevando a su Orquesta Sinfónica a un escenario distinto: el espacio público. Allí, entre árboles, transeúntes y turistas, los instrumentos comenzaron a marcar el ritmo de una tarde que se transformó en experiencia.
No fue un evento más. Fue un reencuentro.
La ciudad se detuvo para escuchar
A medida que avanzaba el repertorio, el parque dejó de ser solo un lugar de paso. La gente se quedó. Algunos se sentaron en las sillas, otros permanecieron de pie, muchos grabaron con sus celulares. Nadie quiso irse.
La Orquesta Sinfónica de Cajamag, bajo la dirección del maestro Álvaro Acosta, desplegó un repertorio pensado para conectar con todo tipo de público. Desde quienes conocen la música clásica hasta quienes la escuchaban por primera vez.
El resultado fue inmediato: atención, silencio respetuoso y aplausos sostenidos.
La cultura sale del teatro y se acerca a la gente
La apuesta de Cajamag es la de llevar la cultura a escenarios abiertos y accesibles. Sacar la música del teatro y ponerla frente a la ciudad.
Las retretas culturales responden a esa visión. Convertir espacios cotidianos en escenarios artísticos y permitir que cualquier persona, sin importar su contexto, pueda vivir una experiencia cultural de calidad.
En el Parque Bolívar, esa intención se sintió.
Jóvenes, adultos mayores y visitantes coincidieron en un mismo punto: disfrutar de un concierto sinfónico sin barreras.
Un evento que comienza a consolidarse
Más allá de esta jornada, las retretas culturales comienzan a posicionarse como un espacio recurrente en Santa Marta. Una iniciativa que no solo ofrece entretenimiento, sino que construye identidad cultural.
La respuesta del público deja ver que hay interés, que hay conexión y que la ciudad está dispuesta a apropiarse de estos espacios.
Santa Marta también suena a sinfónica
En medio del ruido cotidiano, de las dinámicas del turismo y el comercio, la música logró abrirse paso.
El Parque Bolívar volvió a ser escenario. La gente volvió a detenerse. La ciudad volvió a escuchar.
Y en ese momento, Santa Marta sonó diferente. Sonó a cultura. Sonó a orquesta. Sonó a encuentro.


