La Biblioteca Cajamag sacó los libros a la calle y convirtió el Parque Bolívar en un escenario de lectura, juego y creatividad para decenas de niños en Santa Marta, en una jornada que combinó cuentería, arte y recreación.
El Parque Bolívar dejó de ser solo un punto de paso. Por unas horas, se transformó en un espacio donde los libros salieron de los estantes y se mezclaron con risas, juegos y creatividad.
La Caja de Compensación Familiar del Magdalena, Cajamag, a través de su biblioteca, llevó hasta este escenario abierto una jornada pensada para los niños, en la que la lectura fue el eje, pero no desde la obligación, sino desde el disfrute.
El resultado fue una tarde entretenida, dinámica y con alta participación de familias que se sumaron a una experiencia que rompió con la idea tradicional de leer en silencio.
La lectura también se juega
Promotores de lectura activaron una agenda cargada de actividades lúdicas que acercaron a los niños al mundo de la literatura de una manera más cercana y divertida.
Hubo cuentería, talleres de dibujo y pintura, teatro como expresión literaria y show de títeres. A esto se sumaron dinámicas recreativas, concursos y espacios como el picnic literario, donde los niños pudieron compartir historias al aire libre.
Cada actividad estuvo pensada para que los menores no solo escucharan historias, sino que también las imaginaran, las interpretaran y las hicieran propias.
La jornada, denominada “Fiesta de Palabras”, se convirtió en un escenario donde la imaginación fue protagonista.
Los niños no solo participaron, también se expresaron. Dibujaron, actuaron, escucharon cuentos y recibieron regalos en medio de un ambiente que buscaba algo más profundo: sembrar el gusto por la lectura desde temprana edad.
La estrategia buscaba acercar los libros a los espacios cotidianos y convertir la lectura en una experiencia colectiva.
Desde Cajamag, el enfoque estuvo dirigido a generar espacios que incentiven el amor por los libros y fortalezcan los hábitos de lectura en la infancia.
La actividad, que fue 100 % subsidiada, permitió el acceso de niños de distintos sectores de la ciudad, consolidando una jornada incluyente y participativa.
El evento fue catalogado como exitoso por su convocatoria y por la respuesta de los asistentes, quienes encontraron en el parque un lugar distinto para aprender y disfrutar.


