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Cajamag se sumó a la celebración del primer aniversario del Museo del Banano

Cajamag se sumó a la celebración del primer aniversario del Museo del Banano

La Caja de Compensación del Magdalena reafirmó su compromiso con la preservación de la memoria bananera del Magdalena y con la formación de nuevas generaciones a través de un convenio que acerca a estudiantes y comunidades a la historia de uno de los cultivos que transformó la región.

El legado del banano volvió a ocupar un lugar protagónico en el Magdalena. En medio de una jornada cargada de historia, memoria y reconocimiento a quienes durante más de un siglo han dedicado su vida a este cultivo, el Museo del Banano celebró su primer año de funcionamiento con el acompañamiento de la Caja de Compensación Familiar del Magdalena, Cajamag.

El espacio, creado para rendir homenaje a una de las actividades agrícolas que marcó el desarrollo económico, social y cultural del departamento, se ha convertido en apenas doce meses en un punto de encuentro para investigadores, estudiantes, campesinos, productores y turistas interesados en conocer la historia de la industria bananera y su impacto en la región.

Durante la conmemoración, Cajamag estuvo representada por Addy Martínez, jefe de Programas Especiales, quien destacó el valor educativo y cultural que hoy representa este museo para el Magdalena.

Un convenio para que las nuevas generaciones conozcan su historia

Para Cajamag, uno de los mayores logros alcanzados durante este primer año ha sido la consolidación de un convenio con el Museo del Banano, que permitirá acercar a niños, jóvenes y comunidades educativas a un recorrido por la historia de uno de los productos insignia del departamento.

“Para Cajamag es muy importante respaldar espacios como este porque permiten que las nuevas generaciones conozcan cómo trabajan nuestros campesinos, especialmente en la Zona Bananera, todo el proceso de cultivo, producción y exportación del banano y comprendan la importancia que este fruto ha tenido para el desarrollo económico y social del Magdalena”, manifestó Addy Martínez.

La funcionaria explicó que el convenio facilitará visitas pedagógicas para estudiantes de diferentes municipios.

“Queremos que los niños y jóvenes conozcan de primera mano la historia del banano, el esfuerzo de las familias productoras y el aporte que este cultivo ha hecho durante décadas al crecimiento de nuestra región. Preservar esa memoria también es construir identidad”, agregó.

Un año rescatando la memoria bananera

Para Raúl Vives, director del Museo del Banano, el balance del primer año supera las expectativas con las que inició este proyecto durante la conmemoración de los 500 años de Santa Marta.

“Estamos muy felices con este primer año de trabajo. Ha sido una tarea ardua que comenzamos hace apenas doce meses y hoy ya vemos los resultados. Lo más importante es que la comunidad ha hecho suyo este museo, aportando fotografías, documentos, objetos y conocimientos sobre más de un siglo de historia bananera”, expresó.

Vives recordó que precisamente este año también se conmemoran los 125 años de la llegada de la United Fruit Company a Santa Marta, un capítulo determinante para comprender la transformación económica y social de la región.

“Era un legado que hacía falta reconocerles a los bananeros. Este museo nació precisamente para preservar esa memoria y para que las nuevas generaciones conozcan de dónde viene una parte importante de nuestra historia”, afirmó.

Mucho más que una exposición

El museo ofrece un recorrido completo por la evolución de la industria bananera en el Magdalena. Los visitantes pueden conocer cómo llegaron las primeras semillas del cultivo al departamento, la evolución de las técnicas agrícolas, los procesos de producción y exportación, así como la transformación logística que permitió convertir al banano en uno de los principales productos de exportación del país.

Además, el inmueble donde funciona el museo también hace parte del patrimonio histórico de la región, pues se trata de una edificación con más de cien años de antigüedad que conserva buena parte de la arquitectura de la época.

A través de fotografías, documentos históricos, herramientas de trabajo, objetos originales y material audiovisual, el recorrido reconstruye el papel que desempeñó el banano en el crecimiento económico del Magdalena y en la vida de miles de familias.

La meta es seguir creciendo

El director del museo aseguró que ya se adelantan nuevos proyectos para ampliar el alcance de este espacio cultural.

“Hemos desarrollado alianzas con la Universidad del Magdalena, con Cajamag y con instituciones educativas porque queremos que los estudiantes vengan a conocer su historia. También estamos trabajando con el Ministerio de las Culturas para integrar el museo a rutas turísticas junto con la Quinta de San Pedro Alejandrino, la Sierra Nevada, el cacao y otros atractivos del departamento”, explicó Raúl Vives.

La intención es consolidar un circuito patrimonial que permita fortalecer el turismo cultural y convertir al Museo del Banano en una parada obligatoria para quienes visiten Santa Marta y el Magdalena.

Tras completar su primer año de funcionamiento, el museo continúa proyectándose como un escenario para preservar la memoria de una actividad que marcó el destino económico del departamento y como un espacio donde las nuevas generaciones pueden comprender el papel que el banano ha desempeñado en la construcción de la identidad del territorio.