La Caja de Compensación Familiar del Magdalena presentó la muestra “Uniendo sonrisas, tejiendo esperanza”, un encuentro que integró a beneficiarios de Foniñez, AIPI, JEC y el Club Arhuaco Adulto Mayor, evidenciando el impacto social de sus programas de Fondos de Ley en Santa Marta.
En la plazoleta del Teatro Cajamag, la escena mostró a niños afinando instrumentos, adultos mayores ajustando sus trajes de danza y familias enteras expectantes frente a un encuentro que buscaba algo más que una presentación artística. Era la materialización de un proceso social que conecta generaciones.
La muestra de integración “Uniendo sonrisas, tejiendo esperanza” reunió a beneficiarios de la Jornada Escolar Complementaria (JEC), la Atención Integral a la Primera Infancia (AIPI) y el Club Arhuaco Adulto Mayor, quienes expusieron lo aprendido en sus respectivos procesos formativos.
Los niños, desde los programas de Foniñez, se tomaron el escenario con interpretaciones musicales junto a la Orquesta Filarmónica de Cajamag, bajo la dirección del maestro Álvaro Acosta. Al otro lado, las mujeres del Club Arhuaco cerraron la jornada con una muestra de danza folclórica que despertó aplausos y emoción entre los asistentes.
Familias que también hacen parte del proceso
Mientras en el escenario fluía el talento, en el público se reflejaba el impacto. Padres, madres, esposos e hijos acompañaban con orgullo cada presentación, convirtiendo la jornada en un espacio de encuentro familiar.
El evento no solo mostró habilidades artísticas, sino también el resultado de procesos formativos que se desarrollan a lo largo del tiempo, desde la infancia hasta la adultez mayor, dentro de los programas sociales de Cajamag.
Una voz que representa a miles de niños
Uno de los momentos más significativos llegó con la intervención de Sofía Mendivil Durango, beneficiaria de la Jornada Escolar Complementaria, quien habló en nombre de los niños del programa.
“Para nosotros, ser parte de Foniñez significa mucho, porque aquí no solo aprendemos, sino que también encontramos apoyo, motivación y nuevas oportunidades para nuestro futuro”, expresó.
La menor también agradeció el respaldo institucional y destacó el impacto que estos espacios tienen en la construcción de sueños y proyectos de vida.
La apuesta: integrar generaciones
Diana de Armas, jefa de programas especiales de Cajamag, explicó que esta actividad marca el inicio de una estrategia que busca articular los programas de Fondos de Ley en todas las etapas de la vida.
“Esto es algo que ha añorado nuestra directora, la doctora Marta García. Hoy estamos mostrando que desde los más pequeños hasta nuestros adultos mayores hacemos parte de un mismo proceso de acompañamiento”, afirmó.
Según detalló, actualmente los programas de Foniñez benefician a cerca de 10.000 niños en el Magdalena, distribuidos entre Jornada Escolar Complementaria y Atención Integral a la Primera Infancia, mientras que el Club Arhuaco cuenta con alrededor de 60 adultos mayores en Santa Marta.
Más que un evento, una declaración social
La jornada demostró que la integración entre generaciones es una estrategia de transformación social. Cajamag busca consolidar un modelo en el que los beneficiarios crezcan dentro de un mismo sistema de acompañamiento, desde sus primeros años hasta la adultez mayor.
En el escenario quedaron las sonrisas, la música y la danza. Pero fuera de él, permanece la intención de seguir tejiendo comunidad a través de programas que, más allá de la formación, construyen oportunidades y sentido de pertenencia en el Magdalena.


